martes, 15 de septiembre de 2009

Educación en la sociedad del conocimiento

Mientras, sociedad de información refiere a la cantidad abrumadora de información que circula como si ello fuera antecedente directo del conocimiento, el concepto de “sociedades del conocimiento” involucra la complejidad y el dinamismo de los cambios que se están dando en las más diversas actividades del ser humano, tanto en lo particular como en lo social, con sus particulares características de interactividad e instantaneidad.
En ella, deben convivir innumerables acciones institucionales ya que la densidad que muestra la sociedad de información pretende desvirtuar la función de la institución escolar, dado por la velocidad y simultaneidad con la que aparece y envejece la información, factor que nos obliga a replantear nuestras tradicionales formas de aprehender el mundo.
Deviene entonces, una suerte de generación - regeneración e intercambio constante de conocimientos e información, que amerita preguntarnos ¿cuáles son las mejores estrategias o herramientas para entender este nuevo contexto y seleccionar aquello que nos sea válido y acorde a nuestros intereses? ¿Quien estará verdaderamente legitimado para guiarnos en las autopistas de la información?
La institución educativa, entonces, debe adaptarse a estas nuevas formas de vivir, incorporando nuevas prácticas e integrándolas a procesos didácticos en la producción del conocimiento, para lo cual deberá apropiarse de nuevas estrategias que motiven e incentiven nuevas competencias en los alumnos apoyados en la construcción personal y comunitaria del conocimiento como único resorte para disminuir las importantes asimetrías que generan los desarrollos tecnológicos.
Por ello enseñar y aprender con TICs implica un cambio cultural de creatividad ilimitada donde cobra sentido vital el cómo enseñar y aprender lo importante, en un mundo veloz y cambiante, ya que el "qué" está en todos lados (sociedad de información), como un cerebro humano sin teorías y memorias electrónicas llenas de datos.
Aclaremos; las TIC como herramientas de aprendizaje no solo se circunscriben a la red, sino, poseen muchas otras posibilidades que pueden ser explotadas, como el uso correcto y adecuado del software educativo y el de aplicación, los cuales permiten ser utilizados en una gran gama de actividades; solo se debe realizar la correcta selección acorde a la temática a tratar.
El buen uso de TICs facilita; enseñar a aprender, enseñar a buscar y a seleccionar aprendiendo "algo" en esos procesos, lo que involucra docentes internalizados en esta realidad digital, en una mirada reflexiva que supone reconocernos como seres interrelacionados con ellas, modificando la percepción de los entornos de aprendizaje que imaginemos o en los que estemos inmersos por convicción.
Esto es, la creación de contextos de aprendizaje novedosos que abran posibilidades de información, comunicación y conocimiento, a través de nuevas lecturas, de acuerdo al capital cultural previo, permitiendo el desarrollo de destrezas cognitivas fundamentales para vivir en esta sociedad del conocimiento pues implican el dominio de nuevos lenguajes de interacción y colaboración con el conocimiento de los demás.
Esta referencia a un Aprendizaje colaborativo resulta una estrategia pedagógica en la que no solo se estimula el aprendizaje académico, sino la interrelación personal y social, donde todos se transforman en co-responsables de su realización y de la cuál se logrará un producto único, que de manera individual sería imposible de realizar.
Para ello debe existir un apoyo mutuo dentro del grupo que sirve de sostén para cada uno de los miembros, quienes deberán mantener un rol activo y comprometido dentro del mismo. Como resultado, cada persona que aprende realiza una reflexión acerca de los contenidos propuestos y luego los discutirá y validará con el grupo.
En la Web 2.0 descansan estas aplicaciones que facilitan la interacción y trabajo colaborativo de los usuarios donde, aprender es "aprender con otros", lo que se basa en construir y reconstruir conocimientos según diversos esquemas, experiencias y contextos, actividad facilitada por inmediatez y sincronicidad de los recursos tecnológicos disponibles.
El aprendizaje colaborativo refiere a aprender desde el aporte solidario y el abandono de viejas estructuras individualistas y mezquinas que otorgaban el valor al conocimiento a partir de la exclusividad, y dan como resultado espacios compartidos que permiten intercambiar información y compartir las actividades necesarias para la resolución de una determinada actividad de aprendizaje.
Otro de los servicios web como las Webquest son una intervención didáctica que implica una toma de decisión, cuyo supuesto de aprendizaje es la construcción del conocimiento, en este caso mediante proyectos y actividades de investigación propuesto y guiado por el docente apoyándose en recursos principalmente procedentes de Internet.
Promueve así, la utilización de habilidades cognitivas superiores, el trabajo cooperativo y la autonomía de los alumnos, e incluye una evaluación genuina. Implica un gran desafió creativo en el diseño, para lograr despertar interés, motivación y creatividad en el alumno. Esto incentiva la lectura de textos en forma comprensiva e "inteligente", y su posterior análisis eliminando el "copiar y pegar" dándole otro uso a la red más allá de considerarlo una gran biblioteca.
Estas herramientas tecnológicas no deben tomarse como recetas mágicas que producen efectos inmediatos o cambios espectaculares. La efectividad y el éxito de ellas dependen de las definiciones inteligentes de una enorme cantidad de variables y determinantes entendidas como un todo complejo, donde no se pretenda resolver un problema de totalidad con una mejora parcial.
En este ámbito colaborativo comunitario debemos mencionar la Folksonomía término Folksonomía que hace referencia a una clasificación colaborativa de la información por medio de etiquetas simples o tags, o "metadatos" en un espacio de nombres llano, las que describen y crean un acceso rápido y fácil a la información a través de palabras claves y/o imágenes.
Esta construcción colectiva genera un sistema de categorización de contenidos, donde las clasificaciones se realizan sin jerarquías ni relaciones de parentesco predeterminadas, solo conceptos compartidos.
Otra de las herramientas sociales de la web 2.0 que podemos mencionar para ir finalizando este breve recorrido son los Weblog (del español bitácora, registro de viaje) que constituyen un medio de publicación personal que trasciende lo individual hacia lo comunitario. Son sitios Web donde se publican textos o artículos que el autor cree que son importantes de compartir e intenta transmitir ideas para entrar en "conversación " con otros.
Entre ellos están los que narran o expresan ideas, acontecimientos, del autor; otros que comparten con el mundo las novedades sobre las Nuevas Tecnologías; los que comparten opiniones (relacionados a los medios de comunicación digital); así como aquellos que se refieren al mundo educativo. En este ámbito es creciente su uso, ya sea como portafolios personales de docentes y alumnos, como páginas de escuelas para dar a conocer características de la misma, mostrar a la comunidad educativa sus actividades en función del Proyecto Institucional, comunicar la incorporación de nuevos recursos o informar sobre eventos de interés.
Cada uno tiene un sello personal que los hace, singulares producciones de contenido que trascienden al propio espacio de construcción y establecen relaciones a través de la posibilidad de comentarios y enlaces.
Al igual que en los foros son blanco de amenazas como la posibilidad de ser atacados por spam, o usuarios que entran a un blog con el ánimo sólo de molestar (trolls), de aprovechar sus recursos sin aportar nada de sí (leechers), hacerse pasar por otras personas, (fakes) o, los newbies o novatos que, por desconocimiento de las reglas del blog, provocan fallas en su funcionamiento.
Sergio Moraga
Resumen personal de Wiki construida por compañeros de la Diplomatura Superior en Educación y Nuevas Tecnologías de la Información y Comunicación (Flacso).

Formas Tecnológicas de vida (TTC-2)

Formas Tecnológicas de vida

Como seres humanos, siempre hemos sido protagonistas de complejos procesos de comunicación que se pueden caracterizar según sus diferentes contextos de interacción sea personal, familiar y social, donde la relación se establecía fundamentalmente por el “cara a cara”.
La realidad de la que hoy formamos parte agrega a aquellas complejidades un entorno que no nos vio nacer, no nos es propio pero al que debemos migrar para intentar guiar valores en el rumbo de desarrollo de la sociedad.
Un nuevo entorno, el digital, que no está por allá y se nos viene, sino que está entre nosotros, y casi sin darnos cuenta nos atraviesa permanentemente con sus flujos electrónicos transformándonos en parte de él, donde por no ser nuestra tierra natal, nos encontramos en las estructuras mentales nativas e inerciales que nos traen “clausuras operacionales” (¹), visualizadas en las distorsiones e irritaciones con que percibimos la nueva época, la nueva realidad, la nuestra.
Ella, sintetizada en pocas palabras como actualidad tecnológica que digitaliza la cotidianeidad social, va mucho más allá de aparatos (PC y celulares), redes físicas y virtuales con sus medios (cables, satélites y repetidoras) que transmiten bits, impulsos señales y ondas, sino implica fundamentalmente nuevas formas de vida desde lo individual a lo social, lo que incluye la más amplia variedad de actividades humanas (laborales, institucionales…).
Este trasfondo cuyo horizonte aún no visualizamos por completo tiene que ver con las tecnologías blandas (recordemos la primer caracterización de Tecnología desde la bibliografía básica en el nivel medio). Allí, (por nombrar algunas) la sociología, la tecnología de gestión en su más amplio sentido, el marketing como estrategias de penetración y comercialización…cobran sentido vital en lo que debería ser el principal motivo de reflexiones y debates para re-conocernos en la re-construcción de una realidad de la que por ahora no logramos apropiarnos.
Las características con que se nos presenta la digitalización, la virtualidad tiene en su raíz rasgos de similitud con los que nos criamos (de allí la imagen del escritorio), pero existen aspectos que marcan diferencias sustanciales que son la velocidad (sincronicidad, simultaneidad) con que se producen los acontecimientos (positivos y negativos) y la sideral capacidad almacenamiento de información (memoria). Es decir, la presencia de información y sus posibilidades de acceso simultáneo por transmisión de bits, marcan una diferencia enorme con nuestra tierra de transmisión de átomos que la nanotecnología informática comprime y acelera.
Siempre hubo marcas, patentes y consumismo ante mensajes trascendiendo el tiempo de exposición, la particularidad de hoy es que la cantidad y velocidad accede abrumadoramente a todos por igual y muchos poderes forman parte de esta corriente arrolladora que pretenden hacerla sinónimo de calidad de vida.
La vorágine con que se nos presentan estos desarrollos desestabiliza y debilita el presente con el cual en nuestras acostumbradas estructuras de pensamiento nos apoyábamos para construir el futuro. Por que el presente comprimido y veloz nos apabulla sin darnos tiempo a reaccionar.
Nos queda entonces, practicar una velocidad inusual de pensamiento y posicionarnos más allá de las posibles estructuras del futuro donde encontrar las posibles acciones que permitan enfrentar el desafío que propone la web, con una nueva forma de pensar la realidad.
El gran problema es que tras el telón del escritorio y los usos que podemos darle está el poder capitalista globalizante de lo que debemos y podemos. Pero como “ya no hay afuera. La crítica de la información está en la información misma.”(²), nuestra apuesta debe transitar en el conocimiento de esta realidad, desmenuzarla, deshilacharla desestructurándonos, y comprenderla como punto de partida de nuestra acción dentro de este “flujo global de comunicaciones”(³)



Sergio Moraga




Bibliografía:

(¹)(²)(³)
Lash, Scot, Crítica de la información. Buenos Aires, Amorrortu, 2005 cap.2 y 14

jueves, 3 de septiembre de 2009

Realidad Digital (TTC-1)

Realidad Digital
Existen dos aspectos en los que podemos analizar la importancia de las NTICs pensándola como “manojo de conversaciones”, el primero, la idea que circula en la sociedad en cuanto a que su presencia contribuye al mejoramiento de calidad de vida y el segundo (no menos importante y motivo del presente análisis), las enormes potencialidades de aplicación al área de enseñanza y aprendizaje.
O sea, en nuestro entorno, "… las computadoras se han vuelto lo suficientemente inteligentes…” como para hacer circular en la sociedad “… la idea de que son la panacea para nuestros males".(º)
En primer lugar y ante las posibilidades de servicios comunicacionales que brindan no podemos negar que contribuyen al primer aspecto enunciado sin dejar de alertar que existen muchos ejemplos que vislumbran la incomunicación de la comunicación. Como tal situación será motivo de análisis en otras oportunidades pensemos simplemente en los casos de comunicaciones a distancia que descomunican las relaciones cara a cara con nuestro entorno más cercano.
En cuanto a las crecientes potencialidades aplicables en el ámbito educativo creo conveniente aclarar algunas cuestiones que considero es la raíz desde donde deben surgir nuestros posicionamientos posteriores.
La realidad es que nuestra sociedad es permanentemente atravesada por flujos electrónicos que poco a poco van configurando nuestra manera de actuar, desde donde emergen distintas realidades. Ahora bien, cada uno ve el mundo y su acontecer social de una manera distinta, donde no existe lo absoluto sino la complejidad de lo relativo. Es decir, esas realidades son una construcción de cada individuo, ante lo cual se generan distintos posicionamientos generalmente dicotómicos que solo generan en el mejor caso discusiones estériles, donde no tenemos la habilidad de ubicarnos a uno y otro lado del mostrador para ubicar una posición de equilibrio.
Es decir, lo que podemos conocer desde nosotros mismos y desde cada uno serán visiones parciales, fragmentadas que, nos impiden percibir el todo integrado, a donde podremos llegar si logramos ubicarnos en un contexto colaborativo para darle un sentido social a la red de máquinas inteligentes.
Ni tecnofilia ni tecnofobia, ni blanco ni negro, por que entre el tic y el tac del reloj siempre hubo un espacio que pareciera estar vacío pero hay conexiones que no percibimos. Son estas, discusiones murales que debemos desactivar para construir lo nuevo por que “entre dentro y fuera existe una interdependencia que debemos tener en cuenta” (¹). Entonces, ¿Cuál es nuestra realidad virtual?, ese complejo flujo electrónico que nos atraviesa y estructura nuestra subjetividad nos presenta un desafío que, Inspirado en reflexiones de Mario Kiektik (²) podemos sintetizar en la necesidad de construir un sentido compartido de la realidad que nos presenta la web, esto es, una construcción nuestra mirándonos en ella y pensarla como un entretejido de relaciones públicas que debemos transformar en soporte fundamental desde el punto de vista del trabajo colaborativo. Este sentido compartido de la realidad nos permitirá construir, inventar y traducir estos dispositivos que configuran lo artefactual de la tecnología en un contexto educacionalmente colaborativo.
No estamos diciendo aquí que esta construcción sea fácil de desarrollar por que cada uno tiene su propio esquema de pensamiento configurado por las vivencias personales alimentadas por las vivencias del entorno social.
En este aspecto, el primer paso es des- estructurarnos, despojarnos de las vestimentas tradicionales para crecer en una construcción nueva, lo cual se dará en la medida en que nos asumamos perfectibles como punto de partida para la creación de nuevas posibilidades donde consolidar un marco de referencia distinto, que nos permita transformar la presente sociedad de la información en una verdadera sociedad del conocimiento valiéndonos de las enormes posibilidades de interacción social que potencian las redes para reorganizar el mapa territorial de nuestro sistema educativo.

Sergio Daniel Moraga

Notas:
(º) Piscitelli, Alejandro "La Web como sistema virtuoso/vicioso" en www.cibersociedad.net/congres2004/
(¹) Watzlawick, Paul “El sinsentido del sentido”. Barcelona, Herder, 1995.
(²) Kiektik Mario (Médico y Profesir) en (
http://www.lukasnet.com.ar/index.html)